Edición Cero

Por Anyelina Rojas V.- La energía que brota de su relato, el sonsonete de su hablar  y su mirada inquieta,  quiéralo o no, develan... El privilegio de vivir de lo que te apasiona: Paolo Peña, un pintor autodidacta que no tiene límites a la hora de crear

Por Anyelina Rojas V.-

La energía que brota de su relato, el sonsonete de su hablar  y su mirada inquieta,  quiéralo o no, develan al primer contacto, que la creatividad habita en el espíritu de este pintor autodidacta que se avecindó en  Iquique, hace más de 17 años. Se trata de Paolo Peña, que tiene la dicha de realizarse todos los días, a través de su pasión: la pintura. Y mejor aún, vivir de esa actividad. 

 Hoy está metido con el arte abstracto; en una temática libre, utilizando la pintura acrílica, para dar luz y color a las formas espontáneas que surgen cuando entra en contacto con la tela.  Pasó también por lo más clásico: los paisajes y  los retratos. Pero sin duda, lo que le abrió espacios transversalmente, más allá de quienes gusten de la pintura, fue su desarrollo como caricaturista.
En efecto, muchos de los personajes de la política local y líderes de opinión de hace poco más de una década, pasaron por el grafito de Paolo Peña, cuando aportaba con la imagen graciosas del personaje entrevistado, cada semana, por esta misma periodista, en el que fuera el Diario El Nortino.

 

Caricaturas cariturezcas

Lo decía, en la década anterior, Paolo Peña se dedicó a la caricatura, asociada a las entrevistas de prensa. Su primera caricatura “y la más vendida, sin duda fue la de Jorge Soria. Hasta ahora gente común y corriente la pido y yo la fotocopio y la regalo, porque fue la primera y la más famosa”

Otros connotados, como Giorgio Macquiavello, pasaron por el grafito de Paolo y valoraron la humorada. El ex gerente de la Zona Franca, la mantenía colgada, en su oficina.

Luz y color

Por estos este pintor inquieto y busquilla, está vendiendo cuadros grandes… grandiosos… de esos que constituyen pieza principal en la decoración, dinamizando y ganando protagonismo en los espacios. Utiliza formas circulares, relieves, ondas; y colores en tonos pasteles, gama de calipsos, rojos, amarillos…  Toda una puesta en escena en el telar.

Cuenta que manda a confeccionar un gran número de bastidores (las telas en su marco), de modo que cuando la creatividad le viene –o sea, casi siempre- pinta sin parar. Utiliza el secreto de una base; agrega trocitos de cuarzo y con ello genera una superficie texturada. Al esparcir la base  con la espátula, ya se van visualizando las formas. Luego, la pintura acrílica hace lo suyo y dota de luz y color la nueva propuesta de  Paolo Peña.

Observa que las nuevas generaciones tienen más acceso a todo. A temprana edad puedan acceder a un auto, a su casa; pueden viajar y conocer y en base a ello marcan tendencias. Es eso a lo que él pretende responder. “Es lo que manifiesto en mi trabajo. Manifiesto, alegría, dinamismo, color, juventud”. 

Vivir del arte

-¿Cuánto de inspiración y cuanto de lucro? (a propósito que el concepto estgá de moda)
-Creo que cincuenta y cincuenta –dice asertivo-. Creo que hay un equilibrio. He logrado vivir de ésto, gracias a que me he preocupado de llevar ambas cosas a la par. Hay muchos artistas que se preocupen de realizarse primero, a través de lo que pueden manifestar y se olvidan que hay personas que demanda tus trabajos y que los pueden comprar, pero como no están haciendo las cosas para ellos, no venden, no lucran. Bueno, yo hago lo que me gusta, porque sigo las tendencias…

-Interesante punto de vista
-Me parece que sí. Además, creo que estoy haciendo lo que hay hecho la mayoría de los artistas, en un principo,. No sé si puedo citar a Miguel Angel o Leonardo… los artistas primeros se lucraban. Se lucraban con la iglesia, con lo reyes… y después que estaban económicamente estable, se dedicaban a sus cosas.

– La condición de autodidactas, plus o ventaja para entrar a ciertos círculos.
-¡Un plus!  -Responde sin dudar-, porque el autodidacta es una persona que se descubre a sí mismo, se reencuentra y está siempre en la búsqueda. Eso da fuerza y claridad para poder entender lo que está sucediendo en el medio. Entonces, para mí es una ventaja, porque no hay alguien que te enseñe, sino que te empeñas tú en descubrir.