Edición Cero

Por Anyelina Rojas V.- En el marco de un encuentro amplio, en el que su gerente general Eugenio Cortés, informó de la gestión de... Los efectos no deseados de ZOFRI, la plataforma que dinamiza la economía regional

Por Anyelina Rojas V.- En el marco de un encuentro amplio, en el que su gerente general Eugenio Cortés, informó de la gestión de la Zona Franca S.A. empezaron a aparecer aquellos efectos no deseados de esta tremenda plataforma, que, sin duda, dinamiza la economía regional. Por eso, no en vano, se le llama “la palanca de desarrollo de Iquique”

 Y ello ocurrió durante  una cuenta que la gerencia dio a la prensa local, con la participación del gabinete económico. De esta forma participaron los seremis de Economía, Néstor Jofré; Seremi del Trabajo, Marcos Gómez; Seremi de Obras Públicas, Robinson Rivera; Director de Corfo, Alfredo Montiglio, entre otros, quienes se llevaron tarea para la casa –sus oficinas, en realidad-, para buscar mecanismos que permitan regular y controlar algunos de estos, que hemos llamado “efectos no deseados”.

 A poco andar de la presentación, gráfica y clara realizada por Cortés, queda en evidencia que hay falta de coordinación en algunas materias. “No es de ahora, viene de hace años”, aclaró Jofré. Y tiene razón el Seremi de Economía, porque hay problemas que están en una escalada de crecimiento. Y a la vista de todos nosotros, como simples ciudadanos.

Lo peor, es el aspecto deplorable que tiene la zona del Barrio Industrial, en las inmediaciones del recinto amurallado. Hay galpones dedicados a la desarmaduría de vehículos, venta de repuestos, cambios de volantes y otras actividades que implican uso, incluso, de actividades como el oxicorte  que se utiliza para soldar y cortar partes y piezas,  al oxígeno.

Los trabajos en estos galpones de la zona industrial, lo hemos dicho ya, se realizan en la calle. Verdadera tierra de nadie. A la vista y paciencia de cualquier transeúnte, se votan desperdicios, parte de piezas de repuestos, fluidos de distinto origen, etc.   Sin duda, un tema que debiera abordarse con una mirada ambientalista y sanitaria.

Y para qué decir del acopio de autos de segunda o tercera mano, que han llegado por miles a Iquique y que ya nadie compra. Entonces, la pregunta surge clara, ¿ qué se hará con ese verdadero cementerio de vehículos? Es algo que no está ni previsto ni solucionado y que heredaremos a las generaciones venideras.

Suma y sigue. El uso de cocinerías improvisadas para atender a quienes trabajan, en tareas asociadas a la zona franca, muchas de ellas, sin que estén sujetas a un control sanitario riguroso. 

 Al menos, eso quedó en evidencia en la conversación entre las autoridades.  De hecho, Cortés deslinda responsabilidades señalando que la ley de zona franca les faculta para actuar dentro del recinto amurallado. Dentro de Zofri y no en sus alrededores, aunque las actividades sean producto de la misma zona franca.  Sin embargo, dijo que voluntad les ha sobrado. Se dieron el trabajo de empadronar las cocinerías y los antecedentes, hace algún tiempo, se entregaron a las autoridades sanitarias.

Respecto a la gran cantidad de basura, se han preocupado de extraerla, pero después los propietarios, no cancelan por el servicio, ya que es difícil comprobar quién produjo, efectivamente el material de desecho.

El Seremi de Obras Públicas, por su parte, hizo ver que las carreteras también se ven afectadas, cuando indiscriminadamente se botan basuras en las carreteras. Se ha visto, además, que en el sector costero se producen quemazones sin ningún tipo de control,  de mercaderías provenientes de la zona franca.

Lo señalado, sólo una muestra de lo que ocurre. Para poner el tema en la mesa, armar equipos de trabajo, aplicar la normativa vigente y a mejorar el entorno de la Zona Franca. Especialmente si se considera que para el turista y los visitantes, Zofri es todo; no sólo los módulos o el recinto amurallado, sino que también el sub mundo que crece y marca territorio tras esas murallas.