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Gonzalo Prieto Navarrete, Sociólogo/ Desde Madrid Nuestro país vive un momento de inflexión, los ciudadanos reclaman con razón un sociedad más justa, donde se... Otra generación, otro Chile

Gonzalo Prieto Navarrete, Sociólogo/ Desde Madrid

Nuestro país vive un momento de inflexión, los ciudadanos reclaman con razón un sociedad más justa, donde se acaben los abusos de las grandes empresas, dónde se acabe las decisiones unilaterales de los gobiernos. Esta tarea exige desafíos concretos:

 Profundizar la democracia: Construir un sistema democrático y participativo, inclusivo de todas las sensibilidades políticas, que ponga frenos a los excesos y los abusos, necesitamos recambio y no eternizar en los cargos a las personas. Una democracia donde la gente pueda evaluar a sus líderes y sus políticas.

 Desarrollo para todas y todos: Los buenos indicadores chilenos en materia económica no han sido suficientes. Somos uno de los países más desiguales del mundo y debemos acabar con la economía del chorreo. Necesitamos un desarrollo social y sustentable que  brinde a toda la población las garantías básicas para el emprendimiento de las expectativas personales. Ello se traduce en salud universal y gratuita, en Educación de Calidad y sin segregación, acceso universal a una vivienda digna y de calidad, ciudades más amables y al servicio de las personas, equilibradas con el medioambiente en que viven. El desarrollo debe ser el buen vivir de las personas y no exclusivamente el paradigma del crecimiento económico.

 Medioambiente, Agua y Energía: Chile, como todos los países, está inserto en los desafíos globales. Debemos promover una estrategia nacional en materia medioambiental, que garantice nuestros recursos naturales, sobre todo aquellos no renovables. Chile debe asumir el compromiso de nacionalizar el agua como recurso prioritario y estratégico. Es necesario asumir la tarea de trasformar nuestro sistema energético por uno más ecológico, sustentable, desechando el carbón y cualquier fuente que amenace la vida de las personas y las especies en nuestro país. Ello no sólo nos hará un país más sustentable ambientalmente, sino que irá transformando el desarrollo productivo de nuestro país por uno más verde.

 Una generación nueva, para un nuevo Chile. Esa nueva generación es la que convocamos a tomar las riendas del presente y futuro de Chile. Pues necesitan no sólo cambiar nuestros partidos, también nuestras organizaciones sociales y empresariales. Debemos asumir la tarea de llevar al país por una nueva etapa. Si no nos atrevemos, estaremos dándole la espalda a la historia y a las generaciones futuras. Tenemos el diagnóstico, hemos profundizado la crítica; ahora falta ponernos de pie como lo han hecho miles de personas en estos últimos tiempos y comprometernos a ser parte de ese proceso de cambio. No le podemos dejar el país a quienes creen que esto es un negocio, donde las personas sólo somos clientes. Debemos recuperar el espacio público y seguir construyendo poder ciudadano.