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Por más de tres horas de prolongó en Iquique, la marcha estudiantil, en protesta por la negativa del gobierno a acceder a sus demandas....

Por más de tres horas de prolongó en Iquique, la marcha estudiantil, en protesta por la negativa del gobierno a acceder a sus demandas. Todo el periplo, que se inició en la Unap y culminó en el frontis de la Seremi de educación, concluyó sin incidentes.
La marcha de desplazó tranquilamente por las calles de la ciudad, con la participación de estudiantes medios y universitarios; profesores y académicos; empleados públicos, trabajadores; organismos de mujeres y representantes de movimientos ecologistas.

 También se sumaron autoridades políticas como el Diputado Hugo Gutiérrez que concurrió para entregar su apoyo al movimiento. En tanto, el concejal Francisco Prieto, profesor de profesión, también participó junto a los estudiantes.
Cerca del mediodía, cuando la columna llegaba al Liceo Politécnico, para tomar por calle Vivar rumbo al centro, los manifestantes se detuvieron y por unos 10 minutos, optaron por tomarse la Avenida Arturo Prat, impidiendo el paso de os vehículos.  Luego, retomaron el curso original para continuar con las consignas y gritos, en damanda de una mejor educación.

Carabineros flanqueó en todo momento el paso de los estudiantes, actuando solamente para controlar el tránsito. No se divisaron grupos policiales de choque, por lo que sin su presencia, no hubo provocación hacia los  manifestantes.

Educación gratuita y de calidad

Encabezó la marcha, el presidente de la Federación de Estudiantes de la UNAP; David Urrea, quien señaló que ente la actitud del gobierno “hoy día persistimos con la movilización, porque estamos convencidos que una educación gratuita y de calidad, se pueden lograr. Chile tiene una situación económica sólida y creemos que con una reforma tributaria o una re nacionalización de los recursos naturales se puede financiar una educación gratuita y de calidad”.

El dirigente, que ha participado activamente en el movimiento, en Santiago, señaló que de seguir el gobierno en la posición en que está hoy día, “claramente no va a haber un acuerdo, porque el gobierno sí que está sobre ideologizado y cree que con el mercado lo puede controlar todo.  Nosotros decimos que no, que hay aspectos como la vivienda, la salud, que es imposible que tenga una solución a través del mercado”.

Y añadió: “Llevamos mucho tiempo conversando, pero realmente el gobierno no quiere escuchar. No nos habla de educación gratuita, entonces nos vamos a movilizar hasta que nos escuche”.

A su juicio, es la juventud hoy día la que toma el protagonismo. “Es que es la juventud la que está aburrida; es una juventud que y no resiste los pisoteos de los distintos gobiernos o de unas cuantas familias que gobiernan nuestro país. Los Lukcic, los Angelini, tienen bastante plata y creo que de ahí se podrían financiar muchas cosas. De esas diferencias e injusticias, hoy día la juventud  se da cuenta; por eso, no dejaremos de luchar”.

Estudiantes y clientes

Desde hace algún tiempo, los estudiantes de las universidades se han sumado al movimiento estudiantil, que congrega a escolares y universitarios; a padres y profesores. “No queremos estar ausentes, por el contrario, queremos luchar por lo que es justo” sentenció Catalina Arias, dirigente estudiantil de la Universidad Santo Tomás.

“Quizás no se va a lograr todo lo que estamos esperando, pero que sepan que estamos vigentes, que tenemos conciencia, que no nos van a venir a manipular como quieren ni no nos van a venir a ningunear.  Somos alumnos totalmente comprometidos por la educación”.

Señala la alumna que “si hay voluntad política, si hay voluntad de diálogo, los cambios se pueden hacer. Las políticas públicas deben ajustarse a derecho. El derecho dice que no se puede lucrar en las universidades. La educación es un derecho público por esencia y eso es lo que el gobierno no quiere entender. Ni tampoco los rectores quieren entender, sobre todo los de las universidades privadas”
Señaló que como estudiantes de universidades privadas se han unido en una coordinadora única y exclusiva para el movimiento estudiantil, en la que a nivel local participan, además, jóvenes de la Universidad del Mar e Inacap.

En general, las demandas son compartidas, “pero “nosotros hacemos más hincapié en el tena del endeudamiento y el acceso a los créditos”. 

La realidad que se vive puertas adentro en los centros privados es que “tenemos una  doble dimensión; somos estudiantes pero a la vez somos clientes  y como clientes estamos exigiendo la calidad por la que estamos pagando. Esto es profesores de excelencia, buena biblioteca, espacios de esparcimiento, buena infraestructura, etc.”.