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Por Anyelina Rojas V.- Las movilizaciones sociales, huelgas, paros… en fin, todo lo que vaya en pro de conseguir mejores condiciones sociales, especialmente para... Sociólogo Víctor Guerrero: “Como académico no podemos estar ausente de movilizaciones”

Por Anyelina Rojas V.-

Las movilizaciones sociales, huelgas, paros… en fin, todo lo que vaya en pro de conseguir mejores condiciones sociales, especialmente para los actores más vulnerables, no es ajeno para Víctor Guerrero Cossio. No por nada, cuando se inició en la vida laboral, en la entonces minera Sagasca, fue dirigente social y encabezó la lucha de los trabajadores.


Hijo de esta noble tierra nortina, Víctor Guerrero Cossio,  heredó de la aridez del desierto, la fuerza para imponerse a la adversidad. Y del mar, que no siempre tranquilo nos baña, la inmensidad de una mirada más allá del horizonte.

Tempranamente tuvo una vocación  casi innata, quizás, cargada en su ADN, por eso que los sociólogos llaman “la cuestión social”. De allí que abrazó la sociología como vocación, porque entendió que para cambiar la sociedad, era mejor ser hombre letrado. Hizo un Magíster en Asentamientos y Medio Ambiente y un Doctorado en Estudios Latinoamericanos.

En los años de la dictadura, desde la izquierda más dura, fue un férreo opositor a Pinochet; con la recuperación de la democracia, se mantuvo en una posición crítica. Sin embargo, en los últimos años tuvo acercamientos, de esos “bien cercanos”, con Jorge Soria, con quien solía tener largas y permanentes conversaciones.

Varias veces fue candidato testimonial. A concejal, a diputado y nuevamente a concejal, por ser consecuente con su línea de pensamiento de izquierda. Es la misma consecuencia, lo que lo lleva a apoyar la movilización de los estudiantes, sumándose a cada una de las marchas, en su calidad de académico de la UNAP.

-¿A qué se debe este apoyo permanente?, ¿no te cansas?
-Para nada. He estado siempre en estas movilizaciones. Hoy la sociedad chilena se encuentra en un momento difícil, decisivo, y más allá que yo sea directivo de la Asociación de Académicos, en tanto académico de una universidad estatal creo que es indispensable luchar para que este movimiento tenga éxito. De otra manera, será muy difícil que tengamos nuevamente un instante propicio para avanzar en esta muy mala educación que tenemos hoy día.

-¿Cuál es el punto en que nos encontramos hoy? Considerando que el conflicto se ha agudizado y el diálogo parece imposible.
-Como tú dices el conflicto se ha agudizado. Y este diálogo está muy obstaculizado por una serie de elementos de orden ideológico por parte del gobierno; si fueran cuestiones técnicas podríamos llegar a analizarlo, a medirlo, etc.; si fueran cuestiones de política pública, igual; pero acá hemos llegado al punto que el gobierno se niega a discutir los temas centrales de este movimiento,  porque atentan contra su propia ideología basada en el libremercadismo. Es un punto que hace muy difícil que el diálogo pueda prosperar…

-¿Entonces…?
-Pasa que cada vez que los estudiantes han aterrizado los temas, los puntos centrales donde hay una visión compartida… el gobierno los elude y está pensando únicamente en que este movimiento se desvanezca fruto del paso del tiempo.

-En ese diagnóstico, con ideologías o enfoques contrapuestos, ¿es posible que se produzca diálogo?
-Así visto, es imposible el diálogo, entonces lo único que queda es que este movimiento tenga una fuerza tal, que rompa finalmente el cerco…  Y que el peso de la opinión pública sea tan grande, que lleve a que el gobierno tenga un capitulación en cuanto a su planteamiento ideológico.

-Para ello tendría que reformular las bases de su propia doctrina…
-Sí claro. Creo que eso difícilmente pueda pasar, pero esto tiene que ser respaldado por una fuerza muy grande, que al final, yo creo, tendrán que aparecer actores, que pienso, serán de los partidos políticos, al menos los más rescatables desde el punto de vista de los estudiantes, que logren generar una tercera vía. Me gustaría, obviamente que en Chile hubiera un cambio radical, pero no creo. Lo importante es  que tampoco el gobierno  va a ser exitoso en no mover en absoluto sus argumentos.

-En torno a este movimiento surge todo un contexto de violencia… los encapuchados y lo que en general  critica… –Ese es un tema que siempre aparece, que siempre están presente en los movimientos de masas y el gobierno lo utiliza para su propio provecho, para deslegitimar el movimiento.

-Sí, pero en concreto ¿Qué piensas tú de la violencia?
-Creo que los estudiantes han sido muy capaces de separar esos elementos de conflicto extremo. Y creo que la opinión pública también en su mayoría se da cuenta que efectivamente los estudiantes no están en la violencia; y que muchas veces los encapuchados son grupos minoritarios, que son radicales y que se incorporan a las manifestaciones masivas. En general, la ciudadanía no coincide con ello.

Término de semestre: Es posible

-En el ámbito académico, ¿es posible terminar con el año escolar?
-Creo que es posible ¡Va a ser posible! Hemos tenido ejemplo de otros movimientos en América latina, cuyos años académicos no han terminado, como en México, en Argentina… Pero acá si debiera ser posible terminar con el año académico. Y como el tema está instalado en la opinión, creo que a mediados de octubre debiera resolverse y debiera terminar el semestre.

-El aprendizaje es un proceso, que requiere de tiempos, de metodologías, ¿cómo se recupera eso?
-Eso es imposible. O sea, tal como están las cosas, tenemos que considerar un primer semestre académicamente perdido, pero administrativamente solucionable, porque para eso hay fechas, pueden producirse acuerdos, etc. Entonces, es posible terminar este primer semestre. Estas cuestiones prácticas, de  cerrar el semestre,son  subalternas frente a lo principal que es  alcanzar una mejor educación y  pasan por acuerdos al interior de las universidades puesto que en éstas hay particularidades y no deberían estar esperando sólo el fin de los acontecimientos nacionales.  Debe existir diálogo interno y ésto la UNAP, especialmente la Rectoría que es la principal responsable, no  ha sido capaz de propiciarlo.