Edición Cero

Primero fueron los productos que se ofrecen por Falabella TV y  A3D, cuya promoción de venta induce a engaño a los consumidores. Luego, vino... A no confiar en los productos “milagros”: Ahora es turno el de las zapatillas

Primero fueron los productos que se ofrecen por Falabella TV y  A3D, cuya promoción de venta induce a engaño a los consumidores. Luego, vino el turno de las zapatillas “mágicas” de la marca Reebok, que prometía tonificación de la musculatura, por el sólo hecho de usarla.

Sin embargo, los organismos fiscalizadores,- Sernac, en Chile, en el primer caso-; y su símil en Estados Unidos, la  Comisión Ferederal de Comercio-   al exponer públicamente  a la empresa fabricante de las zapatillas, permiten que los consumidores, estén informados y, además, conozcan sus derechos.  Además de iniciar las acciones judiciales necesarias.

Tras la denuncia contra Reebok, en USA, que deberá pagar 25 millones de dólares a los consumidores engañados,  inmediatamente el SERNAC en nuestro país puso en alerta al mercado local, ya que el calzado “mágico”,  también se comercializa en el comercio establecido a lo largo de todo el país.

SERNAC ha hecho la guerra a los productos milagro luego de que la semana pasada denunciara a la Justicia a Falabella TV y A3D por no comprobar sus promesas e inducir a error o engaño a los consumidores en la publicidad de 25 productos “milagro” ofrecidos en infomerciales.

Sin embargo, la Ley del Consumidor es clara y las empresas no pueden llegar y prometer sin tener pruebas de que lo que se ofrece es real. La publicidad debe ser verdadera, comprobable y nunca inducir a error o engaño a los consumidores.

Si una empresa promete que un producto permite bajar de peso, tonificar o mejorar la salud, debe poder comprobarlo pues “los consumidores compran un producto confiando en las promesas de las empresas y es inaceptable que se juegue con esa confianza”, señala la autoridad.

Características

Los denominados productos “milagro”  se caracterizan por el uso ilimitado de publicidad que suele ser muy alejada de la realidad incluyendo promesas “demasiado buenas para ser verdad”, exagerando las propiedades de los productos y usando mensajes que apelan a la autoestima. Por ejemplo, bajar de peso sin ningún esfuerzo físico pese a que los especialistas en nutrición recomiendan seguir una dieta balanceada y realizar ejercicios en forma diaria.

La publicidad de estos productos se caracteriza  por presentar frases absolutas del tipo “el único producto que lo hará bajar de peso en dos días” y generalmente ofrecen un regalo asociado a la compra.

Asimismo, informan a través de supuestos especialistas, personajes famosos y de consumidores que dicen haber probado los productos para darle credibilidad al mensaje, testimonios absolutamente imposibles de comprobar por parte del consumidor.
También citan fuentes científicas como laboratorios, organismos certificadores y estudios para sostener sus promesas y muestran imágenes que evidencian un antes y un después de consumir dichos productos.

Muestran resultados increíbles en pocas semanas como pérdida de peso, recuperación de pelo, despigmentación de la piel, sólo con la ayuda del producto promocionado y sin advertir que hay factores individuales que pueden influir en su efectividad.

Recomendaciones

• Es importante siempre evaluar críticamente la publicidad y no tentarse por promesas que parecen demasiado buenas para ser verdad. Es importante que no se deje llevar por falsas promesas publicitarias y se asesore por un especialista si necesita bajar de peso o conseguir resultados que tengan relación con su salud.
• En compras hechas a distancia (teléfono, Internet, catálogos etc.), el consumidor tiene un plazo de 10 días para retractarse desde que recibió el producto. Si la empresa no envía una confirmación escrita del contrato, el plazo de retracto se extiende a 90 días.
• Siempre lea y siga las instrucciones de uso y advertencias del producto, especialmente si se trata de adelgazantes que se deban ingerir. Cualquier irregularidad en el registro o autorización de venta debe ser denunciada al ISP que es el organismo encargado de fiscalizar en esta materia o acuda al SERNAC si se está cometiendo una posible infracción a la ley del consumidor por ejemplo, en materia de publicidad o derecho a retracto.
• Es su derecho que la información que se consigne en los productos o en su publicidad, sea posible de comprobar y no lo induzca a engaño como consumidor.
• La empresa debe informar de cualquier potencial riesgo y entregar las indicaciones necesarias para un uso seguro de los productos.