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Rafael Montes González, Presidente Cámara de Comercio, Industria y Turismo Los últimos acontecimientos derivados del caos vial que ha generado la reparación de un... Caos vial en Iquique

Rafael Montes González, Presidente Cámara de Comercio, Industria y Turismo

Los últimos acontecimientos derivados del caos vial que ha generado la reparación de un tramo de la avenida Arturo Prat, nos dan la razón cuando hemos dicho, una y otra vez, que los que tienen que ver con el importante tema deben planificar con visión de futuro. Estamos frente a un desastre vial manifiesto.

La comuna tiene un gigantesco parque automotor particular y de locomoción colectiva, industrial y de servicios, el que se desplaza por calles la mayoría estrechas y con escasas vías de desahogo, como son las avenidas Arturo Prat, Héroes de La Concepción, Circunvalación, La Tirana y en menor medida Juan Martínez y  el par vial de Arturo Fernández. Todas ellas reciben a los vehículos que circulan por las arterias anexas como Zegers, Bulnes, Manuel Rodríguez, las que como se aprecia a diario se achican por los vehículos estacionados en ambos lados de la vía. Situación que se repite en la totalidad de las calles de Iquique.

La solución no es fácil ni se trata de criticar por criticar. El tema es complicado y no requiere de la intervención de un servicio estatal, si no de varios puesto que se debe buscar una solución conjunta.

Si sin la reparación de la avenida Costanera había problemas de atochamientos, los arreglos han dejado en evidencia que el problema es mayúsculo y ha dejado a la vista que hay verdaderos nudos ciegos en el tránsito vehicular.

No hay ninguna calle ni pasaje en Iquique donde no haya vehículos estacionados, lo que se suma a una vieja práctica de estacionar “de por vida” autos en calidad de chatarra en los frontis de muchas viviendas, haciendo caso omiso a la ordenanza municipal y, de paso, se advierte que la fiscalización municipal no tiene la celeridad que el caso amerita.

Se llegó a esta situación por cuanto las autoridades no previeron el crecimiento que lograría Iquique, con la puesta en marcha de la Zona Franca y el éxito sostenido que ha tenido en 36 años. Es evidente que no planificaron con visión de futuro. Es algo similar a lo que ha ocurrido con las redes de alcantarillado y agua potable, así como los tendidos eléctricos, la mayoría en altura y no subterráneo como lo señala la modernidad.

Pareciera ser muy tarde una solución cien por ciento para el problema vial y sólo se deberán adoptar medidas paliativas para efectos de suyo negativos, como hemos visto a propósito de los arreglos en la avenida Costanera, la instalación de estacionamientos subterráneos en la Plaza Condell y la colocación de veredas en calles del sector céntrico.
Si bien se trata de progreso, también es posible ver que el progreso mal planificado acarrea otras consecuencias.

Una solución correctiva es la restricción vehicular, tal como se hace en Santiago por la contaminación. Otra medida es que se aplique con mayor severidad la ordenanza municipal respecto a los estacionamientos para incentivar el uso de taxis, siempre y cuando se orden en líneas de recorridos. De igual forma, es urgente aplicar horarios de desplazamientos para camiones pesados por la zona urbana y estudiar profundamente las vías de acceso a la ciudad, al barrio industrial y a la zona portuaria que son estrechísimas, lo que se puede comprobar en los giros de camiones de más de 18 metros de largo.