Edición Cero

Con el  objetivo de disminuir la cantidad de residuos generados en el proceso de picado de las algas y mejorar el sector productivo que... Recolectores de algas mejorarán procesos incorporando acuerdo de producción limpia

Con el  objetivo de disminuir la cantidad de residuos generados en el proceso de picado de las algas y mejorar el sector productivo que ha tenido un crecimiento importante en la zona norte, se inició un trabajo tendiente a suscribir un Acuerdo de Producción Limpia entre el Sindicato de Buzos y Pescadores de Caleta Chanavaya, y el Consejo Nacional de Producción Limpia (CPL) de Tarapacá.

 “Este sector necesita la apoyo de muchas instituciones, incluyendo a Producción Limpia, que hoy cuenta con herramientas que permiten mejorar el manejo de sus residuos sólidos y disminuir sus costos disminuyendo los consumos de energía, lo que se traducirá en un aumentando su rentabilidad”, reconoció el titular del CPL Tarapacá, Esteban Carreño Pastrián.

De concretarse la iniciativa, la eventual firma del APL beneficiaría a ocho empresas que actualmente hacen de la recolección del alga parda su principal sustento: San Marcos, Río Seco, Chanavaya, Caramucho (3) y Los Verdes (2).

“La gente de Chanavaya vela por la sustentabilidad y el cuidado del recurso, y eso es importante a la hora de ver un apoyo a la producción”, aseveró el biólogo marino Enzo Rojas, profesional de la ONG Corporación Norte Grande, que vela por el desarrollo del borde costero en Tarapacá y asesora en materia de emprendimiento y desarrollo a los pescadores, buzos y algeros de Tarapacá.

Proyecto

La planta picadora de caleta Chanavaya tiene actualmente cuatro años de funcionamiento. Sus oxidadas piezas y su arcaico sistema de motores elaborados de forma artesanal, hacen de esta máquina una herramienta de alto costo operacional. Así lo reconoce José García, máximo dirigente de los algeros de Chanavaya, caleta la cual alberga a doce recolectores y trabajadores del alga parda.
 
Otro problema es el espacio con el que cuentan actualmente para desarrollar el proceso de picado, secado y alojamiento de los residuos, el cual ya “quedó chico”, según las declaraciones del oriundo de Ovalle.