Edición Cero

ElClarin.com.ar    Que Sebastián Piñera utiliza técnicas de Marketing político inspiradas en los estadounidenses es un hecho más que visible. Pero pocas veces lo... Una comida al estilo de las de la Casa Blanca

ElClarin.com.ar    Que Sebastián Piñera utiliza técnicas de Marketing político inspiradas en los estadounidenses es un hecho más que visible. Pero pocas veces lo experimentaron en carne propia los argentinos como en la cena de gala que el presidente chileno le brindó a su colega argentina el jueves a la noche, en La Moneda.

Lo más llamativo sin dudas, es que Piñera lo ofreció a Cristina una cena de más de 250 invitados, entre los que se encontraba gran parte del espectro político chileno: desde la ultraderecha pinochetista, a la centroizquierda. Y como en las cenas de la Casa Blanca, el jueves también estuvieron en La Moneda ex presidentes de Chile de la Concertación por la Democracia, como Eduardo Frei y Ricardo Lagos, encuentros institucionales históricamente imposibles en la Argentina. También ex candidatos presidenciales como el independiente y estelar Marco Enriquez Ominami. Al ver a Lagos y Frei, Cristina se levantó para saludar a cada uno.

La cena empezó con un cóctel en el Patio de los Naranjos. Los periodistas accedían fácilmente a los funcionarios chilenos. De fondo sonaban saxos y clarinetes, interpretando Te recuerdo Amanda, de Víctor Jara, cantante de fuerte compromiso social torturado y asesinado por la dictadura de Augusto Pinochet en los setenta. De allí que llamara la atención el contraste con invitados a la cena como Felipe Errázuriz, uno de los cancilleres del ya fallecido dictador y quien ayer apareció en una entrevista en el Diario Financiero reclamando: “Hemos sido muy tolerantes con Argentina en muchas cosas y no hay reciprocidad”.

El banquete transcurrió en el Patio de los Cañones, entre música de violines y manjares locales. Como parte de la decoración, las mesas llevaban nombres de ciudades argentinas y chilenas. El empresariado local también se hizo presente, entre ellos Luis Cueto, CEO de LAN, que este año hizo saber su molestia porque en Argentina le cortaron las llegadas a Aeroparque de sus vuelos de Santiago y San Pablo.

Cristina, que a diferencia de su esposo Néstor Kirchner disfruta de estas actividades, se quedó hasta el final, y conversó largamente con la primera dama chilena, Cecilia Morel, con quien ha tejido una buena relación. Llegó aquí con su secretario Legal y Técnico, Carlos Zannini, el hombre que escribe decretos, acuerdos y tratados, y que rara vez se embarca en los viajes presidenciales.

FUENTE:  http://www.clarin.com/politica/comida-estilo-Casa-Blanca_0_665333581.html