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ElMostrador.cl /La ex directora de la Onemi asegura que su error fue haberse fiado del organismo de la Armada, añadiendo que “las estructuras tecnológicas... Ex directora de ONEMI se arrepiente de haber confiado en el SHOA

ElMostrador.cl /La ex directora de la Onemi asegura que su error fue haberse fiado del organismo de la Armada, añadiendo que “las estructuras tecnológicas no podían soportar un sismo de esta naturaleza… De saberlo, yo habría dicho evacuemos por si acaso. Pero cuidado, no es llegar y evacuar. Hoy en día esto se ha convertido en un chiste. Se mueven las lámparas y andamos evacuando a Chile. No, pues. Se va a producir lo del niño y el lobo. Van a haber evacuado tanto innecesariamente, que cuando sea realmente necesario, la gente no lo va a creer y no va a salir y se va a morir”.

La ex directora de la Oficina Nacional de Emergencia (Onemi), Carmen Fernández, quien fuera formalizada de cuasi delito de homicidio junto al ex subsecretario del Interior, Patricio Rosende, en el caso tsunami, continúa responsabilizando al SHOA de los errores cometidos durante la madrugada del 27 F para no dar la alerta de maremoto en las costas de las regiones VII y VIII, lo que costó la vida de 156 personas y la desaparición de otras 25.

En la primera entrevista que hace luego de estar en silencio por más de dos años, Fernández señala a La Tercera que todo lo ocurrido en el caso le ha afectado en demasía, “me convertí en el rostro de la inoperancia por el tema de la alerta y las circunstancias en que se produjo una cadena de situaciones en la cual yo era uno de los eslabones”.

La cuestionada ex directora de la Onemi afirma no haber recibido ningún fax del SHOA dando cuenta de la alerta de tsunami que no fue considerado y descarta la tesis de la fiscal Solange Huerta respecto a la preparación del personal para una crisis de tal envergadura.

“Me gustaría que me dijeran cuáles son los estándares para calificar competencias para un sistema de coordinación de emergencia. La Onemi no es un órgano científico”, explica.

Respecto al fax del SHOA, Fernández sostiene que “hoy día quedó demostrado que ese fax era distinto al que se enviaba en forma habitual”, añadiendo que “si ustedes miran ese fax hay una suerte de membrete donde dice destinatario, hora, a quién se le envía y, entre medio, dice Alerta de Tsunami. Cuando uno está en una emergencia, uno se va a lo que está en negrilla. Era una ambigüedad de información impresionante. Decía que la magnitud era suficiente para que se produjera un tsunami. Que no se ha producido, pero que de originarse, sería informado oportunamente. Osvaldo Malfanti -jefe de turno de la Onemi, formalizado- me explicó que como le pareció tan ambiguo, preguntó y le contestaron del SHOA que no había variaciones de marea”.

Sobre el diálogo con Rosende en el que le advierte de la magnitud del terremoto y la posibilidad de un tsunami, la periodista precisa que “el ex subsecretario del Interior estaba dando una entrevista. A los pocos minutos terminó y le dije: “Patricio, el terremoto es de una magnitud tremenda. Se puede producir un tsunami. Hay que evacuar ya”. “¿Tú estás loca?, me dice. Si la Armada descartó el tsunami”. “¿Cómo lo descartó?”, le digo yo. Todo fue en 20 segundos. De repente, mi jefe de gabinete, Pedro Salamanca, me dice “escucha”, y yo escucho en la radio repetir que se descarta la Alerta de Tsunami”.

Y a renglón seguido explica que le respondió a Rosende: “Patricio, menos mal que no vamos a tener tsunami. Y dejó de ser una prioridad para mí”.

La responsabilidad del SHOA

Carmen Fernández señala que la génesis de conflicto se radica en el SHOA, afirmando que “todo error tiene un punto de partida que puede provocar una cadena de equivocaciones y ésta parte en el SHOA. Tanto se ha hablado de Juan Fernández, incluso un papá me pasó la foto de un niño que había muerto en el tsunami que me desencajó y me duele profundamente. Yo he visto los reportajes, lo del “puntito” no me lo tiene que decir su papá… Pero desafortunadamente, aunque la Onemi hubiese tomado (la alerta de maremoto) y la hubiese transmitido, jamás se lo habría mandado a Juan Fernández, porque la Armada no consideró al archipiélago dentro de los riesgos de tsunami. ¡Nunca!”.

“Si me hicieran volver atrás, algo de lo que me arrepiento profundamente es haber radicado toda mi confianza en el SHOA. Ahora ¿por qué lo hice? ¿Ellos sobrevendieron sus capacidades?, no lo sé. Las estructuras tecnológicas del SHOA no podían soportar un sismo de esta naturaleza… De saberlo, yo habría dicho evacuemos por si acaso. Pero cuidado, no es llegar y evacuar. Hoy en día esto se ha convertido en un chiste. Se mueven las lámparas y andamos evacuando a Chile. No, pues. Se va a producir lo del niño y el lobo. Van a haber evacuado tanto innecesariamente, que cuando sea realmente necesario, la gente no lo va a creer y no va a salir y se va a morir”, afirma.

Respecto a las alertas regionales que comenzaron a llegar con posterioridad a la cancelación de la alerta de tsunami por parte del SHOA, la ex autoridad de la Onemi precisa que todas las informaciones eran validadas por el organismo de la Armada y este las descartaba.

“Eran antecedentes de recogidas o salidas de mar. No eran alertas, eran antecedentes, algunos de vecinos, de caletas. Johaziel Jamett (ex jefe del Centro de Alerta Temprana de la Onemi, también formalizado) me decía: “Chequeamos con el SHOA, tranquilos. Nivel de mar, normal”, menciona.

Y agrega: “No, la información del maremoto llega cuando ella está hablando con los medios. Ahí Jamett me llama y me cuenta lo que se está informando. Fue un desconcierto total. Llamamos al SHOA y dijo que era falso. Pero de todos modos yo llamo al jefe de la Onemi de la V Región y doy la instrucción de que se envíe personal por mar y aire. En ese minuto ya no creía en el SHOA. Si había ocurrido esto en Juan Fernández, ¿qué podía estar pasando en el borde costero? Lo de Juan Fernández era una réplica, ¿qué era? Entonces sale la Presidenta, le cuento y me dice: ‘No puede ser’.