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Desde que se inició el proceso de reestructuración al interior de la Universidad Arturo Prat, que produjo una serie de despidos entre funcionarios y... Tenso clima en la UNAP. Acusan temor e incertidumbre entre académicos y funcionarios

Desde que se inició el proceso de reestructuración al interior de la Universidad Arturo Prat, que produjo una serie de despidos entre funcionarios y académicos, se vive un tenso clima, donde prima la incertidumbre y el temor a disentir y a ser objeto de nuevos despidos. Así lo denuncia en una carta abierta a la comunidad, la Asociación de Académicos, AFAUNAP.

En la extensa carta abierta, que parece ser un grito desgarrador y desesperado, los académicos dirigentes, señalan que la situación al interior de esa Casa de Estudios, es insostenible, desde que se iniciara este proceso de reestructuración, a comienzos de año.

Como todos sabemos, desde inicios del presente año la UNAP se encuentra en proceso de reestructuración académica, financiera e institucional, lo que se ha legalizado con una ordenanza de la Junta Directiva y un decreto exento de la Rectoría.

“Este proceso de reestructuración, inducido y justificado en el marco de una creciente crisis financiera, que todos admiten, no ha contado con legitimidad suficiente por el hecho de ser impuesto sin discusión previa, sin participación de sus organismos colegiados y sólo socializado a través de informativos oficiales”, refutan..

Señalan entender las aflicciones que provoca a la Vice – rectoría de Finanzas no contar con recursos suficientes para mantener en adecuado funcionamiento y las acciones de emergencia implementadas, pero que el proceso “debió realizarse de manera gradual, debatida y consensuada”.

La crisis financiera, no es nueva. Ya en el 2010 la AFAUNAP planteaba una serie de puntos urgentes de resolver como encasillamiento, plantas funcionarias, reajustes, incremento de asignaciones a Directivos superiores y otros. “Como a nosotros, a esa directiva tampoco la rectoría respondió adecuada ni oportunamente”. Y en la actualidad, acusan que tampoco han sido escuchados.

Silencio y temor

Producto de la crisis, al interior de la UNAP se vive un clima de incertidumbre. “El silencio que se advierte no es la aprobación a lo que se hace, es temor, es la “Ley del Miedo” la que rige. La gente no quiere hacerse visible con posiciones antagónicas a las oficiales y con ello exponerse a ser enlistada en la racionalización –despidos- que se teme vendrán al término de la adecuación a la cadena del valor y reorganización en Facultades”.

“La Asociación de Académicos de la UNAP, ha pedido reiteradas veces ser escuchada y considerada en la toma de decisiones”, pero reportan que no han sido escuchados.

“Tenemos la sensación de que la política seguida por la rectoría y la consultora contratada para estos efectos, ha operado con la ley del miedo y la ley de la indiferencia, así han impuesto sus términos por sobre la racionalidad universitaria, centro del debate, la reflexión y el conocimiento”.

Interrogantes

Frente a la situación, los académicos preguntan ala Rectoría:

-¿Cumple actualmente la UNAP con los requisitos para superar los dos años de acreditación obtenidos en los dos últimos procesos?; ¿Cuál es el plan de la rectoría y su equipo directivo para estos efectos?

– ¿De qué manera se contempla la participación de los académicos en un contexto donde se confunde socializar con informar? ; ¿hay valoración de la unidad y adhesión del conjunto de los actores de la comunidad universitaria para obtener un apropiado clima en las visitas de los evaluadores externos?

– ¿Ayuda a este proceso el dramático proceso de reestructuración impuesto desde inicios del año 2012?; ¿las indemnizaciones por desvinculaciones de funcionarios que tengan objeto, tomarán en cuenta la deuda histórica existente por no aplicar el encasillamiento académico?

– ¿Cómo responderán las autoridades de la UNAP –rectoría y Junta Directiva- ante un eventual fracaso en disyuntivas tan importantes como la reestructuración, crisis financiera y acreditación institucional, que han llevado a cabo de manera inconsulta y nula participación de los funcionarios?

Firman la declaración, Eduardo Oliva, presidente; Víctor Guerrero, secretario y Jorge Villablanca, tesorero de la AFAUNAP.