Edición Cero

María Francisca Basaure/ Antropóloga social. Investigadora Tarapacá en el Mundo El 2006, cursaba segundo medio, algo no cuadraba entre el discurso de mi madre... Y va a caer la educación de Pinochet

María Francisca Basaure/ Antropóloga social. Investigadora Tarapacá en el Mundo

El 2006, cursaba segundo medio, algo no cuadraba entre el discurso de mi madre quien pagaba mi educación y el acontecer nacional. La revolución pingüina fue el puntapié inicial de los movimientos estudiantiles y sociales de la última década en nuestro país. Ya en 2011 los paros y las marchas eran parte de la vida cotidiana de los y las estudiantes universitarios y secundarios. Ahora si que estaba claro: la educación debía ser pública, gratuita y de calidad.

Los cantos y gritos, como por ejemplo:

“La educación es mía me la quieren quitar, sólo porque mis padres no la pueden pagar”

“La educación chilena no se vende, se defiende”

“La educación es un derecho, para el gobierno un privilegio”

Éstos develaban la rabia contra el sistema educacional de mercado impuesto por la dictadura de Pinochet. Entre los jóvenes primero y luego en casi toda la población se instaló la lucha contra las ideas que propusieran seguir con la educación como una mercancía, como una herencia para los que tenían suerte, y como una deuda para la gran mayoría. La esperanza de la educación igualitaria para todos y todas nos permitiría soñar a largo plazo con convertimos en una sociedad digna y justa.

Hoy la gratuidad en el nivel superior existe pero no es universal. Hay que provenir de hogares pertenecientes al 50% de menores ingresos del país y matricularse en alguna de las instituciones adscritas a la gratuidad.Este año, según cifras del Mineduc, son 214.153 los alumnos y las alumnas que cumplen con los requisitos socio-económicos, pero aún no podemos saber cuanto realmente la obtendrán.

En este contexto nacional, en que la gratuidad no ha logrado estar exenta de polémica, nos encontramos nosotros – Instituto de Estudios Andinos Isluga de la Unap – generando espacios de formación gratuita y de alto nivel.

Primero fue el diplomado en Patrimonio Intangible Pica 2015, lo siguió Pozo Almonte 2016, en la actualidad lo estamos realizando en forma intensiva en Iquique 2017, y durante el primer semestre de este año realizaremos el mismo proceso formativo en Alto Hospicio. También destacar el Magister en “Patrimonio Intangible, Sociedad y Desarrollo Territorial 2016-2017”, en el cual han participado profesores y profesoras de reconocida calidad a nivel regional, nacional e internacional.

Todos estos procesos formativos nacen a raíz de comprender que uno de los déficit más grande de la región es el capital humano avanzado, es decir, especialistas de todo tipo.Sumando, por otro lado,que en los últimos años los procesos de patrimonialización se han ido constituyendo en uno de los fenómenos sociales mas relevantes en todo el mundo. Se entiende que formar capital humano en patrimonio intangible sea una necesidad regional, transformándose así en uno de los pilares fundamentales del proyecto FIC “Tarapacá en el mundo”.

La educación genera innovación, y estos programas a través de sus estudiantes nos posicionan como una región competitiva, formando desde lo local, para lo local, con lo local. Impulsando el desarrollo regional desde la cultura, como un proceso creativo que propicia la seguridad, inclusión, hábitat… aportando significativamente al bien común.

Los estudiantes de los 4 programas – desarrollados o en desarrollo-  valoran la iniciativa, la reconocen como una oportunidad donde todos y todas los realmente interesados pueden participar sin importar las condiciones socio-económicas. Entonces, podemos decir que la región de Tarapacá está democratizando la educación desde el acceso, también al realizarlo en localidades rurales hemos aportado a la descentralización regional. Hoy sabemos la importancia de que estas experiencias académicas, de reflexión e intervención de la realidad local, se sostengan en el tiempo, y puedan ser replicadas en otros ámbitos relevantes para el desarrollo regional.

Estos programas académicos han permito desarrollar un trabajo sistemático de alto nivel para poner en valor el patrimonio intangible de la región,gracias a la voluntad del Gobierno Regional de Tarapacá, y a la confianza entregada a la universidad Arturo Prat. Hoy nos estamos alejando de la educación de Pinochet.

Visita la sección formación en  www.tarapacaenelmundo.cl