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No es posible dimensionar el daño que sufren los cementerios pampinos ni cuántos, exactamente son, porque algunos presentan vestigios evidentes, pero otros, tienen un... Cementerios pampinos, un patrimonio aún no reconocido, que permite extraer valiosa información.

No es posible dimensionar el daño que sufren los cementerios pampinos ni cuántos, exactamente son, porque algunos presentan vestigios evidentes, pero otros, tienen un destrozo total o desaparecieron por efectos de la arena que los invisibiliza. Por eso, la Corporación Museo del Salitre, ya inició un trabajo de levantamiento de información en terreno, para ubicar la mayor cantidad de éstos y determinar su estado.

Con esta información, debidamente procesada, se buscará realizar un Estudio de Diagnóstico, que permita poner en valor este patrimonio, señaló el director de la Corporación Museo del Salitre, Silvio Zerega.

El tema interesó al investigador español, Javier Rodríguez Barberán, historiador del arte y docente de la Universidad de Sevilla, quien se ha especializado en el estudio de los cementerios abandonados. Invitado por la Dirección de Bibliotecas y Archivos, DIBAM, y acompañado por el Especialista Claudio Cabezas, de la Subdirección de Patrimonio Mundial, visitó Iquique y recorrió distintos sectores de la pampa, donde funcionaron oficinas salitreras.

Enterado del valor sentimental que tienen los cementerios para los pampinos, señaló el especialista que “ese valor sentimental está justificado porque, además, tienen un fuerte valor paisajísticos y tienen que generar un inmenso valor patrimonial. Los cementerios no son mundo muertos; son marcas, son huellas de memoria, son elementos de referencia histórica y además pueden constituirse en un potente activo, para todo lo que significa el patrimonio vinculado a las salitreras. Además, el reconocimiento a la comunidad en ese patrimonio”.

Explicó que en sus 30 años estudiando los museos en España y diferentes lugares de Europa, dijo que la tarea básica es que se conozcan los cementerios. Y para conocerlos hay que actuar, visualizando esos cementerios, localizándolos en el territorio, observando su estado de conservación actual y de allí empezar a trabajar”.

Consultado sobre la experiencia de investigar a partir de los cementerios, señaló Rodríguez Barberán, que no tiene duda alguna de su importancia, “porque los cementerios son tan importantes como las ciudades o los lugares a los que estuvieron vinculados. Permite radiografiar elementos históricos, radiografiar elementos de memoria; observar a veces pequeños, a veces grandes cambios en la sociedad. Todo eso queda, además, reducido a una escala más pequeña que la ciudad, lo que los hacen perfectamente abarcables y analizables”.

Otra ventaja es la escasa presencia de agentes externos, o del llamado “turismo depredador”.

Dijo el especialista que, a nivel mundial, los cementerios constituyen aún, un patrimonio no reconocido y que esa es una variante en la que lleva años luchando y que ahora, lo trajo hasta nuestra pampa salitrera. “Ustedes tienen un inmenso patrimonio y la posibilidad de extraer mucha información, a partir de los vestigios que quedan”, concluyó.