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Luis Cortés, quien se autodenomina como “colono” de la caleta Chanavayita, destaca que en el último tiempo han tenido buenas noticias, porque su más... En caleta Chanavayita habitantes se siguen sintiendo postergados. Reconocen avances, pero son insuficientes

Luis Cortés, quien se autodenomina como “colono” de la caleta Chanavayita, destaca que en el último tiempo han tenido buenas noticias, porque su más sentida demanda, de contar con alcantarillado, es ya un proyecto que está en tramitación administrativa y probablemente próximo a iniciarse, al igual que la nueva posta médica. Recientemente se inauguraron las nuevas dependencias de la Sala Cuna y Jardín Infantil “Mar de Colores”.

“Todo lo que hemos logrado es porque también hemos luchado duro, hemos metido bulla para que nuestra voz sea escuchada; acá nada ha sido gratuito, porque en general, como caleta Chanavayita, nosotros sentimos que somos como el patio trasero de Iquique y que la mayor inversión se va para las comunas del interior. Esa es la realidad de todas las caletas del borde costero”, señaló el dirigente.

Luis Cortés Reyes, es el tesorero de la Junta de Vecinos  San Pedro de  Caleta Chanavayita y preside el Sindicato de Algueros  N° 3 “Santiago Cortés”. Es un aguerrido y joven  dirigente, quien, después de haber sorteado una vida difícil, encaminó sus pasos para luchar por las demandas de su comunidad. “Nuestro principal problema es la falta de alcantarillado, porque tenemos saturado los pozos sépticos, al punto que han aparecido socavones que han dañado la estabilidad de las casas, muchas con graves grietas en las murallas. Y como el agua, además escurre, daña el camino”.

Definitivamente, dice Cortés, en Chanavayita ya no se pueden hacer más pozos sépticos, porque la concentración de humedad ha provocado estos socavones. El alcantarillado soluciona parte del problema, porque las grietas en viviendas, seguirán igual. “Necesitamos que la autoridad se haga cargo de este problema”, sostiene, porque hay inestabilidad y ante cualquier movimiento sísmico, puede haber algo grave que lamentar. “Estamos como en un globo de agua que crece y crece y que puede reventar en cualquier momento”.

Dice que “gracias a todas las luchas que hemos dado, el alcantarillado será una realidad, al igual que la posta, que debería considerar médico permanente, las 24 horas, porque acá se atiende a todas las caletas. Estamos confiados porque nos han dicho que los trabajos comenzarán en noviembre. Aunque igual, por la historia de nuestra caleta, somos desconfiados”.

Otro tema asociado a la situación del alcantarillado, es la actividad turística que podrían realizar, por ejemplo a través de servicios de alimentación, pero para ello se requiere de las condiciones sanitarias.  “Entonces en algo tan importante para generar iniciativas económicas, nos sentimos paralizados”, enfatizó el dirigente.

Una dificultad sentida, es la movilización para los escolares. “Tenemos un bus que nos pusieron hace como 15 años, pero no es solución suficiente porque pasa muy temprano para dejar a los niños en las distintas escuelas, entonces los que estudian en la entrada de Iquique, deben quedar mucho tiempo solos, a la espera del inicio de clases”.  La misma situación ocurre a la vuelta, es decir, terminan la jornada escolar, pero deben esperar hasta las 18.00 para volver.  Cree que es urgente que los escolares que se desplazan a la ciudad, cuenten también, con el pase escolar.

Respecto al bús caletero, que recorre todas las caletas para trasladar a los habitantes hacia Iquique, están en alerta. “Hemos sabido que hay una nueva licitación para este servicio y que no subirán la tarifa a 3 mil pesos. Eso no es justo. Es caro y no está al alcance de la mayoría de las personas, principalmente los adultos mayores”, precisó Cortés.

Además, dice el dirigente que es necesario contar con un liceo en Chanavayita, donde no sólo podrían seguir estudios medios los jóvenes de esta caleta, sino que las otras que están en el borde costero. “Es una necesidad urgente”, remarca Cortés.

Y sigue enumerando los problemas en el borde costero, es decir, la realidad de todas las caletas: falta de viviendas, drogas, seguridad, delincuencia, contaminación, trabajo. “En Chanavayita afortunadamente tenemos la presencia de Carabineros, hay posta, Escuela, Jardín Infantil… es que somos algo así como la caleta madre, pero nadie habla de las caletas. Y terminamos siendo el patio trasero de Iquique”.

En Chanavayita viven en forma permanente unas 1.500 personas y en el verano, la población flotante supera las 5 mil, lo que recrudece los problemas. “Por luchar no nos quedamos, seguiremos peleando con fuerza para conseguir respuesta a nuestras necesidades. Por algo somos colonos de acá”, concluyó el dirigente Luis Cortés.